7/25/2016

Cortejo y Amor en Baitoa

Hablar, o escribir, del amor es narrar hechos y vivencias sobre la más sublime de las relaciones entre los humanos. Pero como el amor puede desembocar, en alguna situación opuesta a su origen, a la decepción por ejemplo, describir el amor es también describir como se pasa de la más alta emoción humana a las más profunda tristeza y a las más amargas lágrimas derramadas.

Al igual que en entregas anteriores describiremos hechos objetivos, o acontecimientos reales,  contados por personas que ya no se encuentran con nosotros o tomada de alguna publicación caída en nuestras manos. Pero como en la narración que abordamos esta vez, rozamos intimidades que, aún habiendo ocurrido hace más de cien años, en algunos casos, los descendientes de las partes afectadas sienten como propias y actuales los hechos narrados, preferimos entonces no hacer mención de nombres. Por lo menos en sucesos embarazosos.

Pero comencemos por lo principal. Baitoa, hay que hacer mención de ello, siempre ha tenido una densidad grande de mujeres elegantes reunidas en un pequeño territorio que con sola presencia animaban la vista. Siempre fue así desde su fundación como comunidad.

  En consecuencia debemos recordar como intercambiaban e intimaban los jóvenes a través de los tiempos.

Hasta el siglo dicienueve el centro de encuentro por excelencia lo era la gallera, pero no como centro de apuestas, sino cuando se convertía en lugar de baile, donde los jóvenes hacían galas de sus habilidades moviéndose al son de los diversos tipos de música que entonces existían. Debemos recordar que el merenque no fué conocido en Baitoa sino a finales de los años veinte del pasado siglo. Se preferían entonces el baile de la yuca la mangulina y otras manifestaciones musicales que no fueron olvidadas por nuestros  abuelos, pero sí por nuestros padres.

Siempre la iglesia o las actividades religiosas, diurnas o nocturnas, constituían ocasión de encuentro fuera de las diarias faenas.

Tomemos por caso las procesiones religiosas nocturnas, realizadas con motivo de alguna festividad o algún acontecimiento extraordinario, por ejemplo la sequía. El punto de partida podía variar, pero el destino era una iglesia, la de Baitoa y, en raras ocasiones la de la Gina. Se iluminban estas procesiones con farolas de papel translúcido e iluminados por velas.

Lo que no se decía sobre estas procesiones, era la gran actividad previa entre los jóvenes para lograr concertar un encuentro breve y furtivo entre los enamorados. Los amigos entre las partes jugaban un papel importante. Las amigas de la chica servían de correo para transmitir  los mensajes escritos que se intercambiaban. Los amigos del enamorados participaban también en estos intercambios de mensajes. El "facebook" de la época  funcionaba a plena capacidad. Luego  los amigos del jóven servían en la misma procesión para entretener con amenas conversaciones a la madre de la joven y lograr así, por este artificio,  separar a la hija de  la madre y obtener un breve encuentro furtivo entre los enamorados.

Luego de la procesión se hacia un repaso de los éxitos y de las posibles fallas en la coordinación entre las partes.

Por los años cincuenta se organizó  en Baitoa la celebración del mes de las flores, mayo, dedicado a la Virgen María. Viejos y chicos depositaban, previo desfile hacia el altar de la vieja iglesia, todas las flores que se pudiesen reunir. Había una competencia por perfumar, de forma natural, junto con el local de la iglesia a todo el local. El ceremonial terminaba con lanzamientos de cohetes, en todas sus variantes, en las afuera de la iglesia. 

Logicamente esta actividad servía para realizar encuentros entre las parejas de enamorados. De hecho la misma ceremonia religiosa fue tomada para presentar, o acelerar el acercamiento de, los nuevos enamorados. Se llegó al extremo que al menos una pareja de chicos, varones, desfilaron mostrando, entonces, sus preferencias de enamoramiento, que no sexuales. No fue un escándalo, porque quedó algo de duda. Ambos, mayores, viven hoy en Estados Unidos  donde lo sospechado en Baitoa se hizo público y notorio en ese gran país.

A principios de los años veinte, hace casí ya cien años, el Club Unión y Progreso no sólo servía para tratar y administrar los problemas apremiantes de la comunidad, sino además era el centro de atracción de la juventud no sólo local, sino la que nos llegaba de ciudades y comunidades vecinas.

Desde la época  que  esa gloria del teatro dominicano, Luis Merces Miches, o Macario, comenzó organizando obras de teatro, fue tradición que la juventud que nos visitaba, en combinación con la juventud local organizase las actividades sociales del Club.  Y hasta esos visitantes establecían las mejores reglas de comportamiento.  El odóntologo Persio Hernández, que luego casó con mi madrina Acela Núñez Pineda, hija de Marino Núñez y Cuca Pineda, por ejemplo se autoerigió en responsable de la disciplina en las actividades realizadas en este local. Belgica Almonte, hija de Lola Almonte, pero residente en Santo Domingo, contando siempre con Pura Pérez Fernández residente en Baitoa, eran organizadoras natas de bailes y funciones teatrales.

Hasta que se construyó la Presa en Taveras el río Yaque era el lugar de encuentro de la juventud. Y especialmente en el verano todos los visitantes y la juventud se daba cita en el "Pico, el "remolino", la "chorrera de los burros" o la "piedra de la reina". 

Para los años cincuenta y sesenta del siglo pasado el Club y el río ocupaban la actividad de la juventud de Baitoa
   
 Y es que si una comunidad tiene abundancia de muchachas elegantes y la juventud se elevaba a las nubes al expresar su amor, habrá necesidad del amor mundano ?. 

El inicio del amor formal se daba en nuestra comunidad cuando el joven visitaba la casa de la amada en dia de fiesta. Cuando un joven realizaba una  visita a un hogar todos sobreentendían el objetivo de la presencia dominical. Costumbre, de la que soy testigo, es que la joven de la casa vestía sus mejores galas y al menos brindaba café y amena conversación al visitante. Todo bajo la discreta vigilancia de la madre.

Pero podían suceder situaciones como la que narro, en la que omito nombres. El joven de mi atención, siendo de buena familia y por tanto  merecedor de atenciones, llega de visita a una casa de familia donde residen  tres jóvenes solteras y muy elegantes. Pero ninguna había sentido las insinuaciones del joven visitante. Una visita, sigue la próxima semana otra visita y otras más. Y siempre con las atenciones de lugar. Pero parecía el joven enamorado, pues enamorado  no cabía dudas que lo era, ser muy tímido, así que el jefe de la casa en la quinta visita le llama aparte y le dice: " digamen usted jovencito, de cuál de mis hijas es que usted está enamorado". El joven contesta: "Todavía no lo sé, me gustan las tres". Demás está decir que no hubo más visitas. Pero si muchos comentarios en la comunidad.

Si el joven era aceptado en la casa, el próximo caso era formalizar el compromiso de noviazgo. Los padres del joven le acompañaban en la visita a los futuros suegros. Se asumía que este contrato era vinculante. Si por algún motivo no se llegaba al matrimonio la vergüenza caía sobre los padres del novio. Hay un caso de una familia, cercana a mí, en el que la madre le seguía recordando, por muchos largos años, al frustado comprometido la vergüenza que tenía ante la familia de la joven. Iba más lejos esta madre y le recordaba a su hijo que para el compromiso habían regresado de noche bajo tormenta y debieron cruzar el rio Yaque en estas circumstancias, con peligro de muerte,  pues la joven vivía en la Zanja.

¿ Y que sucedía si la joven no aceptaba de ninguna manera al pretendiente ?. Lo normal era continuar con la vida de forma normal y esperar encontrar otra enamorada. Pero no fue así que actúo un joven de Baitoa, allá por los años cuarenta del pasado siglo. Como el objeto de sus amores vivía en el trayecto de la fuente de agua de donde se suplía toda la comunidad, y el agua era acarreada en burros con jinetes-acarreadores dados a encontrar alguna persona en que descargar sus burlas, decidió nuestro joven de marras hacer lo que relato a continuación.

Muy de madrugada se situó dentro del patio delantero de la casa de su Julieta, se quitó sus zapatos y en cuanto comenzó el desfile de aguateros, muy tranquilamente procedió a calzarse, dando a entender con esta acción que había amanecido en la casa de la que procedía a salir. La joven que hasta el día anterior rechazaba los avances amorosos de nuestro héroe, a partir de ese día lo aceptó como enarmorado. De todas maneras algo de desprestigio había caído sobre ella.  Hubo luego matrimonio. Lo que nos muestra esta acción es que en la guerra y en el amor algunos juegos sucios están permitidos.

De que las familias eran muy celosas respecto a quien llegaba de enamorado no cabe dudas. El primer Fernández que osó pretender el amor de una Núñez fue Antonio, Toñito,  Fernández y sus pasos fueron vigilados y comentados. Y era natural los Fernández en lides amorosas no tenían buena fama que digamos. Luego, muy luego, me comentó  un miembro de la familia, "y fijate Toñito resultó tan buen esposo que la mala fama de los Fernández acabó por siempre entre los Núñez."

Y no es que los Núñez tuviesen todos tan buena fama tampoco. Siempre me extrañó que siendo mi padre y mi madre ambos baitoeros se enamorasen y casasen en los Estados Unidos. El hecho me lo explicó mi madre de esta manera: "Cuando en carta pedí autorización para tener amores con tu padre Amable, tu abuela me indicó que si Mendo (Arismendy Pineda), lo garantizaba ella no tendría objeción". Y es que el joven Amable Núñez no tenía fama por buen comportamiento de enamorado en Baitoa y en otros lugares. Arismendy Pineda estaba casado con una hermana de mi madre y tenía fama de toda la vida de ser una persona correcta. Al garantizar el comportamiento de Amable Núnez, logró este último el matrimonio con su amada, al tiempo que quedó establecida una muy estrecha amistad, más que de hermanos, entre el garante y el garantizado.

Un joven de otro entorno que llegase enamorado a Baitoa si no tenía vínculos de amistad previos tenía una situación muy difícil y debía pagar la prueba del novicidado. Juan Robles Duvergé, procedente de San Cristobal, llegó a Baitoa, enamorado de Josefina Fernández a quien había conocido en La Vega en casa del matrimonio de los baitoeros Nicanor Fernández Pérez y Maura Fernández Valerio, y las tuvo muy dificil para ser aceptado. Pero no perdía Robles ocasión de saludar y realizar servicios a cuantos familiares de su Josefina encontrase. Tenía Alcibíades Núñez un comercio al lado de la puerta de entrada de la gallera. En la parte atrás vivía Mereja, de origen haitiano, pero que siempre vivió en nuestra comunidad donde cocinaba y planchaba ropa. En esa época recordemos, distinto a la de ahora, los haitianos no entraban como perro por su casa al país, y en Baitoa sólo había dos ciudadanas de ese páis.  

Pues bien, al saludar Robles, regresando del consuetudinario baño en el río, al señor Alcibíades se entabla una amena conversación que lleva a que Alcibiades le solicita a Robles que por favor le pida a Mereja la ropa de Sebastián, su hermano. Enseguida acepta Robles tal encargo y hace la petición a Mereja. Esta no se limitó a mencionarle todos los diablos y espiritus sino que toma un cuchillo en sus manos para acabar con la insolencia del visitante. Robles salva su vida huyendo, y Alcibíades escondido celebra una de sus famosas bromas. Y es que Robles desconocía las consecuencias de solicitar la ropa de Sebastián a Mereja.

 Ya que mencionamos a Sebastián Núñez debemos recordar que siempre estuvo enamorado de Ramona, que junto a su hermana Guingue, eran dos  jóvenes muy hermosas. Pero Sebastián, por fama que ya tenía, no era aceptado en casa del objeto de sus amores. En lugar de ello había otra persona llegado desde fuera de Baitoa,  que lo que tenía de corpulento tenía de trabajador.  Sebastián siendo bajo de estatura decidió eliminar la competencia en un juego de habiliad que aplicó a su manera y gusto.

Como al pretendiente de Ramona la familia le facilitaba una lámpara para que saliese al camino real, Sebastián tuvo a bien emboscarse en unos matorrales y disparar tremenda y acertada pedrada sobre la lámpara que alejó la competencia por unos días.

La suerte siguió acompañando a Sebastián pues una noche en que salía el pretendiente, ya sin el uso de la lámpara, de la casa de Ramona de manera súbita fue levantado en vilo y voló por los aires agarrados por algo que sintió ser las uñas mismas del diablo, pues otra cosa no podía ser, para luego de una atormentada carrera ser lanzado  en unos arbustos. Esa fue la explicación oficial que se tuvo del hecho: el diablo había hecho presencia y capturado al pretendiente. A pesar de ello,  mi padre siempre creyó que el pretendiente de marras tropezó con alguna vaca o becerro que descanzaba por la vía tomada por su inocente víctima.

Conclusión es que Sebastián tuvo por esposa a su amada. Pero, perrro huevero ... Aunque Sebastián tuvo siempre la delicadeza de ocultar sus malos pasos a su esposa. Algunos, sin embargo, me indicaban que en realidad Sebastián era muy temeroso de Ramona. Recuerdo incluso vagamente lo que algun baitoero me narraba de   las peripecias pasadas por Sebastián cuando debió salir corriendo desde la cama de Mereja, dejando abandonada su ropa, y desnudo lanzarse por un barranco al Arroyo de Baitoa, y luego llegar a algún hogar amigo que le prestase ropa para no llegar en su lastimero estado ante Ramona.

Lo normal era que se celebrase matrimonio en las cercanías de las fiestas patronales, o recién vendida la cosecha de tabaco. Podía el joven construir una casa en cuyos costos sólo influían los materiales comprados en Santiago,  pues la madera era abundante y los amigos y familiares aportaban mano de obra. Lo esencial era tener casa para tener mujer. 

No fue este el caso del matrimonio de Marino Pérez y Cuca Pineda pues estuvieron viviendo durante bastante años en casa de los padres del esposo.

Sin embargo Malila Pérez que debió casarse en 1903, me narró con orgullo como construyó su casa. Y para rematar continuaba su relato indicando que en los días siguientes a la boda  se dedicó a preparar unos terrenos para la siembra derribando, sin ayuda de nadie, unas tres gigantescas ceybas que tan abundantes eran en Baitoa.  Siendo Malila una persona entrada en 93 años cuando me hizo la narración, por respeto que le debía, no manifesté mi disgusto ante hecho el ecocidio que me narraba.

Sin embargo por los años veinte y treinta del siglo pasado un grupo de jóvenes tenía como deporte nocturno observar, a través de alguna rendija de la nueva casa, el desempeño amoroso de los recien casados. Sólo mencionaré por nombre, entre los miembros de este grupo, a mi tío Eugenio Pérez que era uno más del grupo pero si uno de los más atrevidos. Alguién me recordó el caso de una pareja de recien casados y que ajenas al escrutinio de observación nocturno a que eran sometidas, el esposo al ver desnuda por primera vez a su esposa se hizo todo un poeta alabando la belleza de su amada en cada de sus partes. El grupo de rascabucheros no se pudo contener ante el poeta en ciernes y lanzó al aire: "Vamos que no fue a recitar poesías que aquí vinimos", y se lanzaron en veloz carrera para desaparecer de Baitoa no sólo esa noche sino unos cuantos días más.

Era mi tío Eugenio un joven rubio y muy elegante que era el furor de las chicas, pero que tenía la tara de ser pobre. No obstante esta gran desventaja llegó a tener varias novias al mismo tiempo. Sin embargo una frase dicha en casa de una enamorada suya, Lola Almonte, en Piedra Gorda, surtio tal efecto que la joven Lola el próximo Domingo llegó a Baitoa para visitar las otras novias de Eugenio indicarles que debían alejarse de él pues, siendo ella su novia oficial, no permitiría competencia. Con palabras parecidas a las anteriores me narró lo acontencido, de forma muy natural, la mismisima Lola.

Eugenio no le quedó otro camino que tomar el camino del matrimonio.

No se crea que la influencia de los suegros cesaba con el matrimonio.

En 1903 se realizó un matrimonio entre dos jóvenes de familias con cierto prestigio en la comunidad. De tanto prestigio era la familia de la novia que la madre del novio siendo bastante autoritaria no pudo oponerse al mismo a pesar de que había comprometido a su vástago con la hija de una comadre suya. 

El caso es que la novia no había sido educada en los pormenores de lo que era vivir en matrimonio y optó durante al menos una semana, cada noche trancarse en un armario para ocultarse de su marido. Pasado ese tiempo el marido se dirigió a su suegro y le narró sus cuitas. Normal el procedimiento para la época, como normal que fue el padre que se dirigió a su hija indicándole que no debía huir de su marido. Y fue un matrimonio que duró hasta la muerte de las partes.

Un caso similar fue el de otra pareja. Pero en este caso la situación era que el esposo después de unos 4 años de matrimonio no daba muestras de querer traer hijos a la familia. La esposa se dirigió a su suegra, y fue esta la que le hizo a saber a su hijo que tal situación era inaceptable para todos. Resuelto el problema.

 Y estas situaciones eran posibles, porque hasta hace unas decadas era aceptado entre las partes que los padres de dos jóvenes, sin haber ellos mismos seguido un proceso de enamoramiento, que hoy vemos como lo normal, eran informados por sus padres de lo conveniente de un matrimonio entre sus respectivos hijos. Si se aceptaba la concertación matrimonial, porque no debía aceptarse a los padres de los esposos como jueces y fiscales ante algún posible conflicto.

Ramón Pineda adoraba concertar tales encuentros, como de igual manera le gustaba a doña Emilia Pérez Núñez.  Y algunos de sus hijos aceptaron gustosos las propuestas de sus padres.

Pero esos tiempos quedaron atrás, muy en el pasado.

Me tengo prometido para la próxima entrega continuar con el tema de la relación hombre mujer en Baitoa. Pero tomando casos de los cuales nunca gustaron de hablar a nuestros mayores.
By: Ramon Felipe Nunez

7/23/2016

Maximo Alcantara Zala, coronel fuerza aérea dom, debe estar preso y dado de baja

Miren este video y entenderan por que digo que ese coronel y todos sus agentes, deben estar presos, salvajes! Casi le desprende el brazo a esta niña de dos años...

7/21/2016

Santiago rechazan aprobación de proyecto de modificación a la Ley del Distrito Nacional y los Municipios

Organizaciones comunitarias de Santiago rechazan aprobación en primera lectura  de proyecto de modificación a la Ley del Distrito Nacional y los Municipios

Organizaciones comunitarias del Municipio de Santiago expresaron su preocupación ante los aprestos del Congreso Nacional de modificar la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, sin agotar un proceso de consulta ciudadana que involucre a los diversos sectores de la vida municipal y nacional.

En rueda de prensa desarrollada en esta ciudad, indicaron que si bien la Constitución de 2010 establece que la Ley Municipal debe ser reformada y transformada en una Ley Orgánica,  y de igual manera se requiere adecuarla a la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo No. 1-12,  para ello es necesario un proceso en el que se establezcan los consensos que permitan hacer más efectivo los mecanismos de participación de la ciudadanía en la gestión municipal, mejorar la rendición de cuentas y la calidad de los servicios por parte de las autoridades locales.

Llaniris Espinal, Radhames Gómez y Yakelin López quienes sirvieron como voceros del Comité de Veeduría Social y de las organizaciones comunitarias de Santiago, expusieron que la Comisión Presidencial para la Reforma Municipal creada mediante el Decreto 85/15,  tiene el mandato de articular la Política Nacional para la Reforma Municipal y el Desarrollo Local Sostenible haciendo una reforma integral y modernizadora de la gestión de los gobiernos locales dominicanos.  

Consideraron como altamente lesivo al desarrollo de la democracia y la gobernabilidad local que en el proyecto aprobado en primera lectura  en la Cámara de Diputados se pretenda otorgar mayores potestades a los  alcaldes y alcaldesas, disminuir las del Concejo de Regidores y modificar las partidas presupuestarias consignadas en el  artículo 21 de la Ley 176-07 en lo relativo al porcentaje destinado a gastos de personal, inversión, servicios, educación, género y salud.

Manifestaron que la reducción de la partida destinada a gastos de inversión afectará significativamente el Presupuesto Participativo Municipal, de por sí disminuido por el incumplimiento de la mayoría de los ayuntamientos del país.

Señalaron que el Presupuesto Participativo Municipal es el mecanismo más eficaz, transparente, democrático e inclusivo de gestionar los recursos públicos municipales por lo que se oponen a la reducción del 40% destinado a inversión.

Dijeron rechazar el Proyecto que persigue modificar la Ley 176-07 ya que con la aprobación se pretende otorgar mayores poderes a los alcaldes, lo que afectará la democracia y la gobernabilidad local, la rendición de cuentas, la participación de la ciudadanía y la calidad de los servicios municipales.

“Llama la atención que se pretenda limitar el acceso a la información pública al establecer  que la “información solicitada se entregaría siempre y cuando sea posible a la autoridad municipal,” lo que vulnera el derecho a la información estatuido constitucionalmente, dijeron los integrantes de organizaciones comunitarias del municipio de Santiago.

Solicitaron a la Comisión Presidencial para la Reforma Municipal iniciar de inmediato un proceso de consultas en los municipios, provincias y regiones del país de cara al establecimiento de consensos para una reforma integral de la Ley Municipal.

Rechazaron, además, el aumento de salarios aprobado por el Concejo de Regidores del Ayuntamiento de Santiago, al tiempo que solicitaron al alcalde electo no dar cumplimiento a la referida medida,  por considerar que la misma atenta contra el uso racional de los recursos públicos municipales y afectará la prestación de servicios de calidad por parte del gobierno local.

Entre las organizaciones firmantes del documento presentado en rueda de prensa figuran  la Asociación para el Desarrollo Comunidad Unida de Cienfuegos,  Junta de Vecinos La Estancia, La Herradura; Junta de Vecinos Sagrado Corazón de Jesús, Ensanche Bermúdez;  Junta de Vecinos Brisas del Palmar, Matanzas; Comité de Desarrollo Comunitario del Sector Nordeste-CODESNOR-, Federación de Asuntos Comunitarios Santiago, Rafey; y el  Bloque de Junta de Vecinos Zona Este. También la Junta de Vecinos Unión y Progreso, Puñal; Junta de Vecinos La Gloria, Cienfuegos; y  la  Junta de Vecinos La Ceibita, Zona Sur de Santiago.    .

Santiago de los Caballeros
21 de julio de 2016


Alfredo Matías
Coordinador de Proyectos
Fundación Solidaridad.
809-971-
5400

7/20/2016

Síndicos electos, en La Romana, en Conferencia Central..

Como cambian los tiempos, hemos podido notar, la cantidad de programas y seminarios que reciben las autoridades electas a cargos públicos, eso es muy esperanzador, al menos para que el pueblo reciba una buena impresión en torno a la preparacion de su representante.

Es fundamental en estos tiempos, aunque sabemos, que ademas de su preparacion y conocimiento, se necesita mucha voluntad política y verdadero deseo de hacer las cosas bien, la suerte está echada, yo soy positivo y me inclino a creer, que se acercan mejores tiempos, para nuestras comunidades.

Articulo by: Ruben Diaz
En la foto: Bernardo Lopez y Tony Vargas.