5/03/2016

Recordando el Tiguere..




Cantali fue un baitoero muy especial, y gracias a Cabo el de Norma, yo desde muy jovencito le decía Tiguere, no era porque asi se le decía por su manera de ser, es importante señalar, que en esos años, el que andaba mucho y era muy enamorado le decían tiguere, sino, que Cabo cuando se emborrachaba donde me veía me llamaba y me decia, artista, si ve al tiguere por ahi digale que lo ando buscando y me iba y le decia ok chabelo, me agarraba por el hombro y volvia y me decia, artista, si ve el tiguere dígale que lo busco y empezaba a sonar los dedos, bueno siguiendo con cantali, debo decir lo siguiente, siendo yo muy joven recuerdo un rebulu que se armó en camboya y eso era corre gente para abajo y yo pregunté a Miguelo pero qué es lo que sucede y me dijo primo fue que mataron a Cantali el tiguere, bueno como comprenderán eso fue un día de juicio, después se supo que le rozaron con un tiro , pero estaba vivo.

El tiguere servía hasta para remedio, nunca pude ocultar mi gran afecto hacia él, siempre fue muy respetuoso y muy cariñoso con nosotros, a pesar de sus andanzas el siempre nos aconsejaba , para bien. 

Entre sus cualidades que eran muchas destaco su manera de hacer  letreros, muy delicado y detallista, sus pinturas se conocían de lejos, fue un tremendo cocinero además, hay tanto que se puede decir de él, pero en esta ocacion solo quise dedicar este pequeño espacio, dentro de nuestra página Baitoera, para recordar el tiguere!

By: Ruben Diaz
Fotos cortesía de: Marina y Viterbo Perez

5/02/2016

Baitoa: cultura y diversión


Sin recurrir a rigurosas definiciones del término, al referirnos a la cultura hablamos de toda expresión del ser humano para cultivar conocimientos. En nuestras notas nos limitaremos a aquellas actividades que nos llevan al entretenimiento y facilitan nuestro diario desempeño. Y en el caso de Baitoa haremos mención de algunas de tales actividades que tuvieron auge inusitado en determinadas períodos de tiempo.

Es poca la información que poseemos sobre manifestaciones culturales antes del siglo 19, salvo lo que nos contaba nuestra abuela sobre las fiestas que se organizaban en la gallera de Baitoa. Como hemos narrado anteriormente, la gallera de Baitoa estaba situada en las cercanías de la piscina que construyó Ernesto Pérez. Lamento no recordar todas las modalidades de baile que se realizaban,i aunque me llamaron la atención el baile de la mangulina y el baile de la yuca. Pero habían más tipos de baile.

Durante los recesos los hombres debían brindar dulces y caramelos, en abundancia, a las damas como forma de agradecer o insinuar una invitación al baile. Las damas recogían los regalos en pañuelos llevados para tal fin. Me hacía especial mención la abuela de un joven de los lados de Mocán que durante cierto tipo de baile, sin perder el ritmo, era capaz de saltar por encima de la cabeza de la dama. Todo un arte y hazaña.

Claro está, que si se tenía gallera es porque los habitantes de Baitoa eran aficionados a los gallos. Pero como considero esta forma de entretiniemto y apuesta un tanto indigno del ser civilizado no mencionaré esta actividad. Tómese en cuenta que en mi familia siempre fuimos enemigos del alcohol y las apuestas y, por tanto, se explica el juicio anterior. A ello súmese el hecho que a unos ochenta metros de mi casa al situarse allí la segunda gallera, es de imaginar que los domingos, dias de gallo entonces en Baitoa y todo el país, la bullanguería me obligaba a buscar algún refugio tranquilo.

Ya que hago mención de la situación y aunque no venga a propósito fue muy recientemente que le busqué explicación al hecho de que caballos, yeguas, burros y burras, (claro que menciono los de cuatro patas !),  hacían gala de emparejarse por las cercanías de la misma aún a costa de interrumpir la actividad principal, precisamente en esos día de gallera. El perro familiar que tuvimos entonces, Sultán su nombre, llevaba tranquilidad cuando agarrando con su boca las colas de esas alegres bestias hacía que terminaran sus sexuales encuentros. Cuanto agradecí a Sultan esta iniciativa!

Pero volvamos a nuestro tema central.

Es posible que Gabriel Franco se haya  establecido en Baitoa para antes de 1880, pues en esa década ya tenía hijos nacidos en la comunidad. Todos sabemos que fue don Gabriel que creo la escuela en Baitoa. Pero no debemos olvidar que don Gabriel era un hombre de vasta cultura, aficionado a la música, al extremo de que era bastante diestro con el piano, y permitió a la comunidad conocer entretenimientos y diversiones diferentea a laa que se conocían hasta entonces.

Para tener una idea del nivel de desarrollo en la comunidad tómese en cuenta que en Baitoa todavía por muchos años no se conocía la letrina. A lo sumo se tenía un tronco, o madero que permitía a las personas sentarse para realizar sus necesidades físicas. Mi abuela me hizo mención de un visitante citadino que entrando al comercio de Jesús María Pérez preguntó si tenía letrina. Indudablemente para darle uso.  Pero obtuvo por respuesta: " ahora no la tenemos, pero ya la pedimos donde Tavarez". Es que se primer mecanismo de salud social no era conocido siquiera por el comerciante principal de la comuniad. Entendieńdose por Távarez el comercio de esta familia en Santiago,  conocido como  La Paloma entonces , y que luego cambió el nombre a El Gallo.

Las sequías al igual que ahora eran períódicas y en algunos años llegaron a diezmar el ganado lechero de Baitoa. Tenemos en la memoria algunos años en que este fenómeno fue particularmente fuerte. En esos períodos abundaban la procesiones religiosas acompañadas de cánticas y, como algunas de estas procesiones celebradas en la noche, eran iluminadas por faroles de papel. Eran estas actividades nocturnas propicias para que los jóvenes pudieran intercambiar requiebros sin el rígido control de la parentela. Pero control había. 

En particular recuerdo una procesión realizada el 18 de Marzo de 1956, pues teníamos sequía ese año,  en hora nocturna y que llevó a la comunidad religiosa a la Gina. De la misma saqué las observaciones que ya narradas.

Al dia siguiente, ya se había hecho la exhortación en la iglesia de la Gina, para que se recibiese en el poblado una procesión que vendría desde la comunidad de San José. Narro esta parte, porque habiendo, quien escribe, llegado al Poblado, se quedó estupefacto al escuchar los himnos y cánticos de los procesionantes. Tonadas y fraseología, que luego  relacionaría yo con el origen africano de esta comunidad, fueron las predominantes en su fervor religioso. 

Pero retrocedamos un poco.

Para 1900 Gabriel Franco tenía tal grado de liderazgo que a él se dirigía la comunidad cuando se realizaba cualquier tarea importante. Y aunque no pareciera entonces fuera de lo normal, se pensó en la casa de Gabriel Franco como el lugar adecuado para recibir al nuevo cura que presidiría sobre la iglesia de la comunidad. 

Pero el cura que llegó entonces regresaba de Europa, especificamente de Roma donde se constituyó en el primer doctor en teología que tuvo la iglesia en el país, también estudió en Paris donde se había hecho médico y en Londres donde había estudiado música, especificamente el piano. Tenía pues muchas cosas en común con don Gabriel, la música, amplia cultura y, sobretodo,  el gusto por la mujeres hermosas. El nombre del huesped de don Gabriel lo fue Jose Manuel Román, de oficio sacerdote.

Gabriel Franco solicitó a don Ramón Pérez que le enviara su hija, Juana, de apenas dieciocho años para que atendiera en brindis y cuidados al nuevo huesped de Baitoa. Fue en 1900, como dije, y el visitante y la hija de Ramón llegaron a ser mis abuelos maternos.

La gran hazaña del padre Román fue no sólo ejercer los oficios religiosos sino ir organizando la comunidad en torno a las fiestas patronales del 30 de Agosto: san Ramón. Antes que fiestas religiosas convirtió las mismas en una gran feria regional. Feria en la cuál el comercio alcanzó un auge inusitado, al extremo, que fué por iniciativa de los que ejercían este oficio  que se pidió  se prolongara aquella por dos meses y no se limitase a la semana como era costumbre.

El auge de estas ferias comerciales hizo más atractiva a Baitoa desde todo punto de vista. Los emigrantes árabes que ya dejaron de ser simples buhoneros, en el sentido exacto del término, ya eran comerciantes al por mayor y nos segían visitando, y  sin tener relación con la exportación del tabaco abrieron créditos al comercio de Baitoa. No śolo estos comerciantes quienes  visitaban a Baitoa, sino que maestros constructores de la ciudad ya eran habituales en nuestro entorno e invitados de honor en reuniones y fiestas sociales.

Un visitante especial sentó su tienda en Baitoa, Luis Mercedes Miches, que fué el gran creador del teatro de Baitoa que tanto nos deleitó durante un extenso períod de tiempo.  No sabemos como llegó Miches a Baitoa y no pecamos de indiscreto si revelamos que sentía una terrible admiración por Rafael Núñez, el hijo de Juanico Núñez. Todo un galán e invitado apreciado no sólo en las fiestas de Baitoa sino que era habitué de Licey y otras comunidades. Para que se tenga una idea de la persona que describimos, anexamos una foto que indirectamente nos suministró Mireya  Rodriguez Núnez, su sobrina, foto de los años 40 cuando ya ya había alcanzado cierta madurez producto de su matrimonio en doña Leonor Váldez. 

Siempre mostró Miches mucho respeto y recibió vivas antenciones de la comunidad. Recordamos que siendo ya un ícono nacional a finales de los años 60 del siglo pasado  visitaba sus viejos amigos de Baitoa: Fello Núñez y a su compadre Marino Núñez. El compadrazgo con don Marino vino del bautizo de su hija Adada. La visita de Miches a don Fello la aprovechaban algunos baitoeros para mortificar a doña Leonor, que a veces fuera de sí proclamaba a viva voz la hombría de su marido. Además Miches tenía, según me han contado, un amor que le correspondía, en Piedra Gorda allende el río Yaque.

No solo organizaba  y dirigía Miches las obras de teatro sino que confeccionaba  las decoraciones y  los trajes necesarios en este hermoso arte.
  
No hemos podido investigar como llegó Miches a Baitoa. De igual manera no sabemos cuáles relaciones llevaron a Eduardo Brito a ser un asiduo visitante de nuestra comunidad en la década que estamos narrando. Eduardo Brito, de origen limpiabotas y nativo de Puerto Plata, para quienes lo ignoren ha sido la gloria nacional que se paseo por los mejores escenarios del bel canto del mundo hasta principios de la década de los 50. Pero a finales de los 20 era un sidúo vistante de Baitoa, donde deleitaba a las jovencitas de la época con armoniosas serenatas en las que predominaban su éxitos internacionales. Desconocemos si Miches, que también tenía una voz educada en el canto y muy harmoniosa participaba en algunas de esas mencionadas serenatas.

Logicamente toda serenata es nocturna y va acompañada de guitarra, aunque mi compadre Génaro Sánchez se sentía orgulloso relatando como en la década de los 80 formaba parte de un grupo  en una serenata que llevaba por toda música una radio con bocinón de hacer ruido antes que armonía. Pero en las serenatas, de verdad, que narramos  desconocemos quienes eran los músicos que acompañaban al cantor.

Los bailes en el Club Unión y progreso podían contar con grupos musicales llegados de otro tiempo. Doña Cuca recordaba con nostalgia un saxofonista conocido con el nombre de Colorao, por el color cobrizo de su pelo. Por casualidad es posible que un visitante al palacio del Ayuntamiento de Santiago, pueda contemplar un cuadro de un saxofonista santiagués con la característica antes mencionada y al pié del cuadro se nos indica que su nombre era Colorao. No hay duda, bingo, el mismo saxofonista.

Pero lo cierto es que Baitoa desarrolló una pléyade de músicos que no sólo desplegaban la guitarra sino el bandoneón. Y los arpegios visitaban no sólo la música romántica por excelencia, el bolero, sino que se llegaban al Rio de la Plata con los cantos del inmortal Gardel. Nos referimos, especificamente a los hijos de doña Ramona Fernández  Héctor y Pamón. Hasta algunas composiciones propias tenían. Me informa Maruca Genao que el bandoneón de Héctor Pérez aún se despliegue por algún lugar de la Florida en casa del hijo homónimo de Hector.

Baitoa tuvo pocos compositores poéticos, si exceptuamos a  Apolinar Núñez que quiso caminar otros mundos, si nos referimos a la composición poética de nuestros campos: la décima. Del entorno de Baitoa tuvimos a Bulilo, residente en la Zanja, que nos deleitaba con algunas improvisaciones que con el tiempo iba modificando. Recuerdo una décima recitada ante una patrulla de guardias en 1959 en que hacía alabanzas a Doña Julia Molina, madre del Benefactor, como  excelsa matrona, para luego ante unos dirigentes anti-trujillistas de Santiago, dos años más tarde,  cambiar la letra de la misma composición a esa Julia Molina parturienta de tiranos. No recuerdo el nombre de un repentista de Mocán, que aparte de fama de poeta excelente tenía fama de ser bueno en el duelo a cuchillo, pero en la décima era capaz de tomar cualquier pie forzado que se le presentase. 

Baitoa, que sepa sólo tuvo a Alcibiades Núñez como buen decimero. No tuvo educación formal y la malicia rondaba en sus versos. Como aquella que dice:
 "Cirilo me tiene,   Cirilo me trae, 
  Cirilo me tiene que no puedo estar. 
  Si compra mondongo me manda a lavar, 
  si compra azadura se da su jartura. 
   Pero  Cirilo siempre está con su quijá dura". 
Cirilo era residente de los Ciruelos que frecuentaba a Baitoa en negocios de carnicería, poseía un maxilar alargado, como prognatismo  catalogan los médicos tal particularidad,  al que nadié debía hacer mención. Alcibíades lo hizo en la décima antes mencionada y debió huir muy veloz para salvar su vida.

Hay otro Alcibiabes en Baitoa, Alcibiades Paulino,  era arador y  conocido por sus narraciones de cuentos de camino a tono de poemas cantados por su voz un tanto melodioso. Sólo una vez llegué a escuchar el final de un tal canto narrado, pero sólo atiné a escuchar los versos finales. El cuento comenzaba como narración ordinaria, como en los conocidos cuentos de Juan Bobo y Pedro Animal, pero poco a poco se iban agregando los lamentos cantados que emanaban de los enamorados y los sufridos del cuento.

Tuvo Alcibiade el desliz, al ser llevado a una presentación de una de las famosas veladas de teatro realizada en el club de Baitoa, comenzar su narración ante el público usando un vocablo no adecuado para las damas allí presente. Por unanimidad bullanguera de las emperifolladas damas  en el Club, su narración no duró más de dos minutos. Y así la sociedad de Baitoa perdió una tradición que no puede ya ser rescatada.

Baitoa tiene el orgullo, y en este aspecto puede ser faro para el resto del país, de que su sociedad no permitió,  a pesar de su pujanza económica, que se abriera algun cabaret. Sepa usted que cabaret es el eufemismo conque, aún hoy día,  se conoce al prostíbulo en muchas regiones del país. Intentos no faltaron, pero las mismas damas que no permitían la emisión pública de vocablos inapropiados desde las tablas de un teatro, eran las mismas que se movilizaba para impedir el surgimiento de tal tara social.

Ha sido alguna vez una comunidad de santos ? Todo lo contrario. Muchos baitores fueron libadores de alcohol al extremo que atentaban contra su propia salud. Llevo el recuerdo de un jugador de gallos, muy querido de nuestra familia, que en saliendo de noche de sus apuestas se detuvo frente a nuestra casa y compartió su penas, a falta de algún buen oído comapsivo, con el perro de nuestra casa que ya mencioné más arriba. Tanto compartió con Sultán que le obligó a beber media botella de ron. Recuerdo que Sultán estuvo enfermo, como resultado de dejarse abrazar de un borracho, por unos tres días.

Sólo en Baitoa podía un promotor de una casa licorera,  de nombre Rubén Diaz, reunir en un centro comercial a todos los seguidores, más bien bebedores, de los productos de esa empresa,  para recibir pergaminos de reconocimiento, en diversas categorías, por su fidelidad a esa marca. Y todo Baitoa feliz con esos reconocimientos. ¡ Cuantos reconocimientos verbales recibió Rubén por esa iniciativa.!

También tuvo Baitoa tahures, es decir jugadores. Mencionaré sólo dos, los más conocidos, como tambien sus grandes virtudes. El primero lo es Pipí, que me parece era apellido Núñez. Lo retrato con una confidencia de mi padre sobre un tema en que se tocaba a Pipí. Me dijo mi padre: "en Baitoa hay hombres serios y honestos, pero pocos les llegan a Pipí". Y en esos juicios siempre acepté la palabra de mi padre como palabra de Dios.

El otro jugador lo era Manuel Pineda, de apodo me parece Fuchú. Tenía el país para el año 1956 una campaña de alfabetización. Por ejemplo todos los adultos de Baitoa no alfabetizados debía asistir en horas nocturnas a la escuela. Ese espectáculo de adultos atentos a una maestra, me impresionó sobremanera. El objetivo de la alfabetización se expresó en la idea de que todos debían aprender a leer, escribir su nombre y los lemas de la patria. Lo que viene al caso es que Manuel decidió salir de Baitoa para recorrer el mundo dedicándose a ejercer la profesión por la que sentía afición: el juego. Como necesitaba algo de dinero tuvo una idea muy ingeniosa que expresó en una carta que dejó a su padre Güide Pineda. La carta decía así: "Dios Patria y Libertad, papá vendí la burra y no diga na'". Todo Baitoa supo que nació un jugador profesional. Y Manuel conoció todos los centros de juegos del país.
  
El Club de Baitoa no sólo servía para realizar bailes y hacer presentaciones obras de teatro. Estando uop fuera del país me escribía narrándome del bello espectáculo que era la poesía coreada en Baitoa y como la misma llegó a despertar la inspiración de algunos familiares. Se me mencioba en esa carta a una jovencita que no recordaba de nombre Luz la de Argentina. ¿ Hubo otras actividades en el interim ?.

Con la presidencia del Club Union y Progreso por parte del hoy médico Omar Núñez Pérez tuvo el teatro un pequeño renacer como actividad cotidiana de Baitoa. Después de Omar desparareció el teatro y, de manera inexplicable, también desapareció el libro de actas del mismo Club. La desaparición de este libro de actas, cuya acción he considerado como acto criminal contra Baitoa, nunca lo consideré fortuito y siempre han persistido en mi sospechas muy fundadas sobre el autor de tala hazaña. Pero no tengo pruebas. Lo cierto es que esa destrucción no sólo borra documentos que pudieron servir de base para tener una mejor explicación de nuestra historia local, sino que con ello se sentó las bases para enterrar la obra iniciada por el Padre Román y Gabriel Franco.

Articulo by: Felipe Nunez

La casa de La cultura, Esto me atrae de manera muy especial

He revisado cuidadosamente el plan de gobierno municipal de los tres candidatos que al parecer son los únicos que tienen, me refiero a Jose, Alfredo y Bernardo.

Los que nos siguen saben lo ya antes expresado por mi, de lo satisfecho que me siento con los proyectos de gobierno municipal de ellos, pero debo decir que de manera muy especial esta rama que se contempla en el de Alfredo Matías, me a llamado poderosamente la atención, quizás el perfil artístico que llevo dentro de mi es que me hace identificar plenamente, es un renglón que como dije antes, que de vivir yo en Baitoa me gustaría ser parte. 

Felicito esta iniciativa de Alfredo Matías y creo que cualquiera que sea elegido en las próximas elecciones, debe tomar en sus prioridades.

Vamos bien, cuando se piensa en el arte y la cultura, es señal, de que seguimos avanzando!!
Articulo by: Ruben Diaz 

5/01/2016

URGENTE!! Atención: Sanidad, Medio Ambiente y Salud Publica

Baitoa está a punto de una contaminación de gran proporción, de no tomarse las medidas de lugar.





Hacemos esta denuncia pública, para que haya constancia de la misma, miren como muere nuestro arroyo,  el cual ha sido la vena de este pueblo, de la contaminación que se produce tras la falta de higiene, por indelicadeza y de cuidado  es inaceptable tener una matadero dentro de la carnicería en el corazón del pueblo y dichos desperdicios son tirados al arroyo sin consideración alguna, me consta que ya organismos comunitarios como La Asociación para el desarrollo municipal de Baitoa,  han echo denuncias ante el delegado municipal Radhames Rojas,   pero su incapacidad y falta de voluntad que lo ha caracterizado siempre, no ha permitido se tome carta en el asunto.


BAITOA DEMANDA ATENCIÓN Y RESPETO!!!Hes ahí las imágenes que no nos dejan mentir.
Miren la sangre de las vacas frente a la carnicería, miren nuestro arroyo, esto es algo inconcebible.

Artículo by: Ruben Diaz

4/30/2016

Que se vayan con su asfalto para otro lado!!

NO,NO,NO, Asi no quiero asfalto para Baitoa, que lo dejen por allá, esto es un ejemplo de la forma como ahora asfaltan calles, la moda es tirar asfalto sobre asfalto, sin ningun tratamiento, sin ninguna regla, una lluvia y adios lola, todo con el fin de ayantar a las comunidades y ganar votos rápido, porque se acaba el tiempo,DEGENERADOS!! VEA MAS:http://santiago30caballeros.blogspot.com/…/las-lluvias-acab…